Influencia de la inteligencia artificial en la creatividad de los estudiantes de gastronomía

¿Puede una inteligencia artificial crear, o solamente ayudarnos a hacerlo? Andrea Álvarez Álvarez y Manuel Villalobos Leyva llevan esta pregunta a la cocina y exploran cómo la IA puede ampliar las posibilidades de los estudiantes de gastronomía sin sustituir aquello de lo que nace la creatividad: conocimiento, técnica, experimentación y experiencia. Este texto fue uno de los trabajos ganadores del Foro Interuniversitario de Ciudad Viva, realizado en el marco de la FILM.

Andrea Álvarez Álvarez y Manuel Salvador Villalobos Leyva

10/2/20266 min read

Introducción

En el presente artículo se analiza la importancia de los procesos creativos dentro de la formación profesional de los estudiantes de gastronomía. Para esto, se realiza una revisión documental que aborda la evolución de la alimentación del ser humano y de la creatividad, así como, la relevancia de esta capacidad en el sector gastronómico y la metodología Sapiens de Ferran Adrià como referente para entender los procesos creativos e innovación culinaria. A partir del análisis realizado, se plantea una reflexión sobre el uso de la IA como herramienta de apoyo que puede fortalecer la creatividad cuando se emplea de manera responsable o, por el contrario, limitar el desarrollo de ideas y criterios propios cuando su utilización se vuelve excesiva y sustituye el proceso creativo del estudiante.

¿La inteligencia artificial impulsa o limita la creatividad?

Actualmente, la inteligencia artificial es una herramienta utilizada en el ámbito educativo para generar ideas, resolver tareas y apoyar proyectos escolares. El uso constante ha generado el interés por conocer su impacto en la creatividad, considerada una capacidad fundamental en la gastronomía. Aunque facilita el acceso a la información, existe la preocupación de que una dependencia excesiva limite el desarrollo del criterio propio de los estudiantes (Milanés Barón, 2025).

Está dependencia puede llegar a disminuir la creatividad de los estudiantes de gastronomía, debido a la dependencia que pueden generar y al uso constante que le dan reduciendo sus capacidades en la creación de ideas y criterios propios.

De la evolución de la creatividad humana al encuentro con la IA

Mediante la evolución de la alimentación se logró un desarrollo del ser humano. El consumo de alimentos cocinados facilitó la masticación, mejoró los procesos digestivos, permitiendo un mejor aprovechamiento de ellos, modificación de su estructura ósea, mayor desarrollo del cerebro y facilitó liberar tiempo para realizar otras actividades. A causa de esto, el ser humano fortaleció capacidades el razonamiento, dando origen a procesos cognitivos, lo que a su vez hizo posibles habilidades como la creatividad (Cervera Iriarte, s.f.).

La creatividad se puede definir como la capacidad de generar ideas o soluciones originales a partir de conocimientos y experiencias previas. Esta se desarrolla a partir de la memoria, la inteligencia y la innovación, gracias a ella se desarrollan diversas disciplinas, entre ellas la gastronomía (Pesqueira Leal, 2023).

La gastronomía es el estudio de la relación entre el ser humano, su alimentación y su entorno, integrando aspectos ambientales, económicos, sociales, religiosos y culturales, destacando el arte culinario (Roselló Borredá, s.f.). Dentro de esta disciplina, la creatividad es fundamental, ya que permite transformar ingredientes, técnicas y conocimientos en propuestas innovadoras. De aquí surge la gastronomía creativa, una mezcla de técnica, innovación e imaginación para desarrollar experiencias sensoriales únicas y originales (Sali Fum, s.f.).

Esta perspectiva, coincide con el enfoque propuesto por Ferran Adrià sobre la creatividad mediante la metodología Sapiens, la cual plantea que la innovación culinaria no surge de la improvisación, sino es un proceso completo de investigación, organización, análisis y comprensión. Por lo que, se concibe que la creatividad es una capacidad que se desarrolla mediante el aprendizaje (elBullifoundation, s.f.).

Actualmente, el uso de nuevas tecnologías forma parte de los procesos de aprendizaje y creación. Entre ellas destaca la inteligencia artificial (IA), una rama de las ciencias computacionales capaz de ejecutar tareas relacionadas con la inteligencia humana. Debido a eso, su uso se ha extendido al ámbito educativo, donde facilita el acceso a la información (INCyTU, 2018).

Sin embargo, la IA debe entenderse como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del pensamiento crítico o creativo. Además, su uso puede generar dependencia, disminuir el esfuerzo personal y limitar la construcción de ideas propias (Juca-Maldonado, 2023).

El irremplazable proceso creativo de la experiencia humana

La presente investigación se desarrolla bajo un enfoque cualitativo, de tipo documental con alcance interpretativo. Se fundamenta en la revisión, análisis y recopilación de información de documentos, artículos y sitios web, con el propósito de comprender la influencia de la inteligencia artificial en la creatividad de los estudiantes de gastronomía (Hernández Sampieri, s.f.).

La evolución de la alimentación permitió comprender el desarrollo de diversas capacidades cognitivas. Actualmente, estas capacidades se van fortaleciendo mediante el aprendizaje, prácticas y experiencias. Desde la infancia, la cocina representa un espacio de aprendizaje, curiosidad y experimentación donde los niños observan, imitan y participan en actividades de la cocina, favoreciendo su imaginación, razonamiento y su creatividad.

En la formación académica, los estudiantes de gastronomía se enfrentan a situaciones que requieren análisis, toma de decisiones y resolución de problemas. La elección de ingredientes, técnicas culinarias y montaje de platillos convierte cada práctica en un ejercicio creativo. En el transcurso de la carrera, comprenden que la creatividad no es solo depende de tener ideas originales, sino del conocimiento adquirido sobre ingredientes, técnicas y procesos de cocción. Actividades como exámenes con canasta sorpresa, sorteo de técnicas, repentinas académicas, que consisten en realizar algún ejercicio práctico que se realiza en un tiempo corto y bajo condiciones sorpresas o específicas a los alumnos, así como concursos internos y externos y prácticas profesionales, fortalecen habilidades como el trabajo bajo presión y la innovación.

Lo mencionado coincide con la metodología Sapiens de Ferran Adrià, la cual sostiene que la creatividad surge de la investigación, la comprensión y la organización de conocimiento, más que de una idea espontánea. Desde la perspectiva gastronómica, la IA se utiliza principalmente como herramienta de apoyo para la búsqueda de información, proponer opciones de recetas y menús, investigar técnicas culinarias, alternativas en la sustitución de ingredientes, revisión de costos y desarrollo de conceptos para eventos gastronómicos. También ayuda a organizar la información y la redacción de documentos académicos. Sin embargo, la creación de propuestas culinarias innovadoras continúa dependiendo del conocimiento técnico, la experimentación, el dominio de ingredientes y la experiencia práctica del estudiante o profesional. No solo se observó esta situación en gastronomía, también se ve en disciplinas como diseño gráfico, arquitectura, arte y diseño, en otras; donde la IA facilita la generación de ideas y agilizar algunos procesos, pero siempre la creatividad y la capacidad de innovación continúa dependiendo de las habilidades desarrolladas por cada profesional.

Conclusión

El análisis documental permitió identificar que la creatividad es una capacidad importante en la formación de los estudiantes de gastronomía, ya que se desarrolla mediante el aprendizaje, la práctica, la experiencia y la comprensión de los procesos culinarios. En este sentido, el uso de IA en el perfil gastronómico representa una herramienta de apoyo que facilita la búsqueda de información, planificación de menú, generación de ideas, elaboración de bocetos, formulación de recetas y el desarrollo de actividades académicas. Sin embargo, cuando sustituye por completo la reflexión y el pensamiento crítico, puede limitar la creatividad. La IA es una herramienta que es capaz de proporcionar información, generar propuestas y analizar datos, pero no puede identificar el sentimiento humano, ni comprende el vínculo afectivo que surge cuando se crea un platillo a partir de un recuerdo, una experiencia o tradición. La cocina no consiste únicamente en entregar un plato, sino en transmitir una historia y generar una emoción a través de él.

Si bien es cierto que podemos proporcionar a la inteligencia artificial datos e información para lograr obtener respuestas más específicas, ya que trabaja a partir del análisis de la información disponible y de patrones previamente establecidos. Por ello, las propuestas que genera dependen de los datos con los que ha sido alimentada y de la manera en que solicitamos la información. En este sentido, la creatividad de los gastrónomos continúa siendo necesaria para interpretar, cuestionar y transformar dichas propuestas de acuerdo con sus propias experiencias y conocimientos.

Por esto, se determina que el impacto de la IA depende del uso que se le dé, si es empleada de manera más consciente, como una herramienta de apoyo para consultar información, explorar posibilidades o complementar el proceso creativo, puede convertirse en un recurso útil para perfeccionar más no para crear.

¡Sigue a Epílogo!